miércoles, 17 de agosto de 2011

Crónica: Realmente no es un manicomio

Tenía por entendido que todo aquel que terminara en San Camilo era porque realmente estaba deschavetado y porque una vez entraba allí su cura nunca iba hacer efectiva. El que loco se había convertido y loco se iba a quedar. Pero mi concepto de quienes encontraban allí empezó a tomar una ruta diferente desde el 18 de mayo de 2011 día en el cual mi señora madre estaba siendo remitida a urgencias del hospital psiquiátrico San Camilo desde la clínica Bucaramanga.

Una pequeña puerta nos recibió a mi cuñada, a mi novio y a mí con un roto en el vidrio a causa de un guarapazo que un señor con problemas mentales de agresividad y violencia le había dado con su cabeza hace más de una año conto tiempo después el desgalamido guachimán quien muy amablemente nos dejo ingresar a mi papa y a mi pese a que solo era permitido el ingreso del paciente con un acompañante sin importar cuál era el caso. Luego de una larga y angustiosa espera bajo un techo y entre las cuatro paredes llenas de mugre algunas descarchadas y en muy mal estado un señor alto moreno el cual se hacía llamar el psiquiatra llamo a mi madre y junto con mi padre y  los hizo pasar a un cuartucho que mas que tranquilidad al verlo daba era mayor angustia y un total deseo de ponerse a pintarlo y a arreglarlo por la forma en que se encontraba.

Después de varios minutos allá adentro la puerta se volvió a abrir y junto a mi padre mi madre salió para despedirse de mí pues era necesario que durante varios días permaneciera internada y que en ese tiempo pasara las noches y los días bajo revisión médica  con el fin de descartar cualquier inconveniente físico y mental que se presentara en esos días.

Mama paso 8 días en aquel lugar en donde más que llegar a tener personas locas, estaba lleno de personas que a diferencia de mi madre realmente se encontraban solos y totalmente echados al abandono y descuido pues no solo portaban la misma ropita del primer día sino que también la mayoría de ellos portaban la misma ropita del mismo día en que habían llegado a este sitio.

Algunas de las enfermeritas que se encontraban allí, enfermeritas porque así ellos las trataban eran mejor replica de la madre de Calcuta y otras ni si quiera la madre la llevaban por dentro pues pensaban que aquellos que permanecían allí no tenían  oportunidad de ser tratados como la gente  y las otras que si tenían alguien tierno que las había traído al mundo trataban dentro de lo mayormente posible que ellos los supuestos locos andarán lo mas cerdos posibles aunque su realidad fuera más que catastrófica.

Durante los 8 días de 4 a 6 de la tarde pude entender día tras día  y por medio del poco trato que tuve con ellos, realmente no son personas locas sino individuos que en algún momento de la vida fueron tan activos como tú o como yo y que aguantaron tantas cosas de la vida tantos desmanes y maltratos que a la final su única salida fue hacer de cuenta que su vida era vida de locos.

Crónica: Le sedo el turno al prestigioso lugar.

¿Y a usted que le duele? Me pregunto una señora que desde hace algunos minutos se encontraba sentada en la silla del lado derecho mío. ¿A mí? Le respondí, a no a mi nada, queriéndole demostrar y hacerle entender que me encontraba mucho mejor que ella; y entonces ¿Qué hace usted aquí? Me cuestiono su señor esposo que se había acabado de sentar luego de haber pagado una alta cuota moderadora y así ser digna de recibir su señora esposa un poco de atención de aquellos dioses de bata blanca que se veían a lo largo del pasillo detrás de un escritorio cada vez que las puestas de los consultorios era abierta por un pecador más.
No había terminado de tomar el suficiente aliento para responderle al anciano cuando a urgencias de salud total el sitio en el cual me encontraba el lunes 17 de mayo a las 7 de la noche en la Clínica Bucaramanga,  ingreso un hombre cuya edad oscilaba entre los 40 y 45 años. Su  ropa demostraba que venía con seguridad de su casa y que aquello que lo hacía gritar y quejarse con tanta desesperación mientras se tenía su grande estomago no le había dado tiempo tal vez de ponerse algo que lo hiciera ver mejor presentado a la vista de los demás.
Seguramente al día siguiente la niña del aseo no abría tenido mayor trabajo pues ese hombre con mucha seguridad se había arrastrado desde la puerta de la clínica hasta enfrente de las sillas de la sala de espera de la EPS en las cuales con la ayuda de su esposa pudo intentar sentarse aunque sus gritos  y lamentos no lo dejaran en paz junto con su cara de angustia.  Mi madre por su parte la causante de mi estadía en ese sitio empezó a repetirme en el oído que era necesario que ese hombre pasara primero que ella pues, a la vista de ella aquel hombre si merecía obtener la salvación que los dioses de bata blanca brindaban a todo a que ingresara al consultorio una vez pagada la cuota moderadora. Aquella esposa hizo todo a su alcance para que su amado príncipe no se arrastrara pues, no era que se sintiera avergonzada  sino que su angustia reflejada en su mirada  se hacía mayor aun al ver que nadie ni si quiera los que se hacen llamar vigilantes ni los enfermeros le brindaban ayuda a su esposo que se revolcaba en el piso tratando de llegar al “cielo” y así poder obtener su brebaje mágico que le calmaría y quitaría tan desesperante dolor que sentía en su gran estomagote.
Minutos después de saber y ver que aquel hombre estaba siendo llevado a uno de los 15 dioses que se encontraban en los consultorios, pude decirle que la causa de mi estadía en aquel sitio era mi mamá la cual se había internado en un mundo de nervios y que pese a las 6 pastillas que ya le estábamos dado en días pasados formuladas por otro dios de bata blanca, su vida aun no habían recobrado la tranquilidad y por el contrario todo ahora era más caótico que antes.
“Carmen Cecilia Dallos Hernández consultorio 8 Carmen Cecilia Dallos Hernández consultorio 8” luego de casi más de 4 horas por fin se oyó en aquella caja negra  como una fulanita hacia el llamado a mi madre la cual estaba siendo esperada por un dios que resultaría ser más adelante un pelagato, un  medicucho si así se podría llamar  pues si no fuera porque ante todo me enseñaron a respetar a mis mayores tal vez el que llegaría a ocupar la silla de mi madre una vez ella se levantara hubiera sido él del guarapazo tan grande que le hubiera dado. Pues después de tanta espera el fulano aquel resulta con que mi madre no tiene nada y que simplemente es necesario que se envié para la casa y duerma bien, aun sabiendo y acabando de oír de labios de mi padre él cual se encontraba a punto también de estallar al ver tanta mediocridad por parte del que se suponía lo sabía todo; que mi madre hace más de dos días no dormía bien y que sus únicos acompañantes que solo ella los podía ver eran un señor grande de vestido blanco el cual la incitaba a que se ahorcara junto a un grupo de señores que nunca se identificaron quienes eran pero que a cada instante la azotaban con burlas y sátiras.  
Don Manuel ya casi a punto de estallar solo pudo exclamar: “O me atiende a mi mami o escuchara de mi muy pronto y hare que el director de la clínica amigo nuestro se entere de la clase de disque médicos posee esta clínica”. No fue mejor estrategia que la de mencionar a quien es conocido en la clínica como el señor don doctor  Carlos Alberto Malagón el director de la clínica quien durante más de 7 años fue nuestro médico de cabecera y por ser un excelente doctor fue ascendido a director médico de la Clínica Bucaramanga. Al ver que las acusaciones de mi padre no iban en vano hasta el celador de urgencias llego con el bolillo en la mano esperando sacar a palo a mi papa el cual, solo exigía que  por favor atendieran dignamente a mi mama ya que suficiente plata ya habíamos pagado para que la atendieran y que también ya habíamos esperado más tiempo del que se le llama normal para que ella pudiera sentir lo tan anhelado y que por más de 2 días no sabía que era, la calma.
Después de casi 3 horas mis ruegos mostraron resultado pues ya mamá  se encontraba en una camilla del consultorio numero 1 de medicina general totalmente dopada y sedada luego de que se aplicara una inyección que hiciera que la calma volviera a retornar a ella. Los bombillos de Viviana no se apagaron en toda la noche ni en toda la madrugada del  18 de mayo pues su propio yo sé cuestionada y quería saber el por qué su propia madre una mujer totalmente activa llena de alegría y mucha paz esa se encontraba acostada sobre una camilla de medicina general en un estado en que solo importaba su angustia y su afán. Nunca ningún dolor dado por alguna enfermedad la había hecho parar y apagar con todos sus sueños y ideales como había ocurrido esta vez solo por no querer ver como sus dos pequeños aguiluchos ya poseían el suficiente tamaño en sus alas para poder volar y empezar hacer sus vidas así como ella misma algunos años atrás había decidido hacerlo. Realmente el ver el nido vacío era su enfermedad sin darse ella cuenta de lo que realmente estábamos viviendo mi padre y yo, lo único que quería saber muy dentro de sí era que ninguno de sus hijos que la amaban tanto iban a sacrificar sus vidas por pasar el resto de sus días al lado de ella cuidándola junto con su señor padre olvidando cualquier meta y objetivo a un futuro pues el amor hacia su madre según ella cubria todo incluso eso.  Ella quería saber como de la noche a la mañana su hermosa familia la sociedad Ortiz Dallos se había convertido en un extraño agujero negro en donde no solo todo era oscuridad y las alegrías no se veían por ninguna parte mucho menos las esperanzas, sino porque este dichoso hueco el cual llevábamos en nosotros mismos en ese momento solo tenía como salida una espera angustiosa y desesperante un purgatorio bajo el techo y entre las cuatro paredes del consultorio 1 y porque  los gritos de quienes esperaban allá afuera que por favor alguno se apiadara en pasarlos aun permanecían latentes en mi mente.
Ya eran las 4 de la tarde del siguiente día, 12 horas habían sido historia  en la clínica Bucaramanga y aun así ni  una ambulancia había estado disponible ni el geniete de la nueva  enfermera jefe pues la  muy sin alma y sin corazón espero ver que mi mamá como en medio de la crisis reventaba su vena de la muñeca  al sacarse el catéter que le habían puesto para así facilitar la postura del medicamento aunque a la final cuando era el tiempo de aplicárselo no era realmente tan fácil pues era necesario ejercer sobre ella una fuerza mayor a la que ella ponía para evitar que al menos por algunos minutos volviera la esa  tierna y armoniosa paz que no volvió a tener.
Entre salga entre salga era lo único que podía hacer para que las gotitas de lagrimas no salieran de mis ojos al ver como gente tan sin alma y sin corazón son a quienes nosotros les dejamos en sus manos nuestra vida y la de nuestros familiares y como don Fernando el señor que con su pantaloneta limpio  brillo el piso en la noche anterior tienen que estar al punto de la muerte y como mi mama tiene que estar a puto de la locura para que los que se creen dioses de algo que no son, puedan brindar eso que durante varios semestres estudiaron y que realmente nunca lo dan.
Después de 19 horas mi madre Carmen Cecilia Dallos Hernández una señora de 49 años se estaba dirigiendo hacia el hospital psiquiátrico San Camilo más conocido por quienes no saben que se vive realmente allá adentro como el manicomio, por una ambulancia que demoro en llegar más de un día y cuya sirena había desgarrado mi alma y mi corazón mucho más de lo que un hombre con su desengaño puede llegar a lastimar el corazón de una hermosa mujer. 

Crónica: El amor bibliotequero

Cual intelectual interesado por saber algo más de un nuevo libro ahí se encontraba él acompañado de un leve movimiento de sus dos piernas, tal vez como muestra de su impaciencia tomaba de sus dos largos musculosos y morenos brazos un libro lo suficientemente gordo y pesado solo apto para personas con un porte como el de él.
Ya eran las 8:26 am del 23 de Agosto de 2011 y sus pensamientos desde muy temprano al igual que todo su intelecto se habían dado cita en el gran edificio del saber de la universidad industrial de Santander, la biblioteca, con el fin de afianzar un poco mas sus conocimientos y así poder llenar un poco mas de hojas para su trabajo final de español.
Aunque se encuentra sentado es fácil y muy visible observar que un pantalón oscuro cubre sus grandes patotas y como esa camisa de cuadros junto con esa camisetilla blanca que trae debajo  abrazan ese gran porte que lleva consigo a todos lados.
De repente una mirada de ese gran don Juan hace que quien es cómplice de apuntar cada dato e información que sirva para hacer la crónica se detenga y por un minuto de esa hora sus ojos se contemplan entre si y aunque tal vez jamás se haya visto en sus vidas es en ese preciso momento en que sus almas quedan al descubierto y cuentan por medio de esa ráfaga deslumbrante el interés que el uno puede llegar sentir por el otro y como desean hacer desaparecer esas tres mesas que impiden tal vez que sus dos miradas estén mas cerca.
Aunque la timidez existe y si realmente le intereso pensaría aquella niña de jeans azules y de camisa roja de cuadros cuyos risos color miel  caen como cascadas de girasoles bajo una noche de luna llena, debe seguir insistiendo y tal vez debe ser él quien tenga como un gran gladiador  romano sobrepasar y luchar con esas 3 mesas que los separan y no dejan que lleguen a sentir más de cerca el latido  de sus corazones.
Pero realmente ¿todo esto ocurrió en un minuto? Me pregunte tal vez eso es un factor que se da cuando se existe la pasión, todos los momentos se alargan cuando realmente  es conveniente que asi sea.
¿Amor? No lo sé lo único que si es más que cierto es que a partir de ese minuto, ninguno de los dos volvieron a desear conocerse  y contemplar con sus ojos la posibilidad de poder estar más cerca pues el destino se había ensañado con ellos y había permitido que cada una de sus progenitoras decidieran el camino de cada uno de ellos; el por la escalera y ella por el ascensor y fue así como pudo surgir una vez más el amor infante bajo los techos del 4 piso de la biblioteca. 

Crónica: ¡¡¡ Viviana esta escribiendo!!!




¡O aprende o aprende!, ¿Qué decir o que hacer? Es algo difícil en verdad decidir en este momento porque en verdad no fue que haya resuelto aprender a escribir porque me naciera sino porque realmente me exigieron que lo hiciera. Un señor alto joven de bigote negro y algo espeso  que se hizo llamar mi papá empezó a  alegrarse con el hecho de que su hija pronto entraría a la escuela, pues, al año siguiente cumpliría 4 y ya estaría en edad suficiente para montarse en el avión del aprendizaje. Algo que para ella por su pequeñez no era tan importante pues realmente lo único que le importaba en verdad era ver como jugaba con su familia de ositos y como podía según ella peinar a todas sus muñecas que por cierto hartas si eran.


Al día siguiente el fui diciendo y fue asiendo, así que, trajo consigo un cuaderno y un lápiz da marca mongol largo y mu amarillo por cierto para que su pequeña empezara a dar sus nuevos y definidos trazos ante el mundo de las letras escritas por ella misma. Con anterioridad Viviana ya había empezado a practicar pues al igual que su padre su joven madre también quería ver a su hija hundida en el mundo de los libros, de los cuadernos, de los colores y las crayolas asi que en pequeños pedazos de papel que no servían para nada solo para ser echados en la basura Viviana intentaba expresar por medio de sus mamarrachos lo que para ella era un sol, unas montañas, el perito de la casa … en fin toda cuanta cosa fuese pasando por la cabeza de su madre sin importar que también y parecido este fuera. Así que cuando su señor y amado le entrego a su pequeña ese cuaderno de 200 pesos comprado en la tienda doble línea y su lápiz mongol amarillo pollito tal vez pesaba mucho más que las hojas dadas por su mama pero no lo suficiente como para aplastar los deseos que muy en el fondo habían en Viviana de aprender a escribir. Rayita, palito, rayita palito, bolita, bolita, bolita, bolita, sube y baja, sube y baja; cosas semejantes a las anteriormente nombradas era lo que Viviana  repetía una y otras vez a partir del día siguiente  pues con su padre era diciendo y efectuando de una vez sin importar que fuese la hija más pequeña de la casa lo único que él tenía en mente era el futuro que ella podría tener si desde un principio se le enseñaba a querer el estudio y a preocuparse por cosas tan poco importante tal vez para la mente de Viviana en ese momento por ser una niña dedicada a sus muñecas por su edad  pero que realmente si importaban si se quería que yo fuese lo que soy hoy, una estudiante dedicada y no alguien sin ton ni son.

Pronto ya dejaron de ser simples rayitas o palitos que no llegaban a formar mas allá de un simple circulo mejor estructurado o de una línea vertical u horizontal no tan torcida, a unos palito y pelotitas mas unidos que formaban lo que los grandes llamaban como la primera letra del abecedario o sea la “a” o que si el aplito era más largo hacia abajo era la “p” o una “q” dependiendo si el palito iba adelante o atrás de la pelotita. A los pocos meses esta pequeña alumna ya empezó a transcribir textos en donde el amor y la felicidad eran los temas principales, Caperucita Roja, La Bella Durmiente o Blanca Nieves y los Siete Enanitos todos bien escritos sin ningún error pues su joven padre le encantaba que lo que uno hiciera debía siempre tratar de que estuviera más que perfecto así que su hija no podía hacer la excepción del momento. 

Poco a poco  las tablas como me enseñaron a llamarlas empezaron a ser mas pesadas pues, el numero y la cantidad empezaron a aumentar y sin importar cual falta un pudiese cometer ya fuera porque le había de manera menos agresiva intentado ventar la madrecita a alguien debía como castigo que tener lista un plana completa de 300 o 400 veces escrito lo que mi padre había ordenado. Ya fuera “debo respetar a mis mayores cuando están hablando” u otra como “No debo responderle ni rezongarle a mi mamá cuando ella me envía hacer algo”.

Así empecé a hacer la letra mas redondita y una vez llegada la hora de ir a clase coquito y demás cartillas que me acompañaban contaban cuantas veces debí hacer planas con el fin de aprender a escribir no solo lo que mi señora maestra o profesora me mandara, sino también con el paso del tiempo a plasmar por medio de mis garabatos como siempre los he llamado lo que mi corazón  el señor que todos los días hace tun tun siente día tras día.


Crónica: Este es el que se hace llamar el feo




Era  miércoles por la mañana a tan solo 15 minutos de las 10 se encontraba  frente a mí un
joven, el cual por la forma como se refería a si mismo era claro entender que realmente su vida no era tan aburrida ni tan normal como quería  hacerme creer.
Si, era el mismo Jhon Monsalve aquel impecable compañero de la lucha universitaria que en esos pocos minutos que quedaban de clase intentaba resumir su vida resaltando aquellos momentos que habían dejado no una huella sino un cráter en lo que consideraba él como una vida infeliz.
No se sabe por qué razón en la mañana del 28 de noviembre del 89 los agradecimientos  por parte del pequeño Jhon por haber nacido nunca llegaron a tener alguien digno de recibirlos, pues aunque era muy pequeño no sabía si realmente debía agradecer el acto de haberlo traído al mundo.Una vez ya grande empieza a guerrear por ser alguien mejor en la vida y aunque con fracasos del alma ya existidos por culpa de sí mismo o por ayuda de su hermanito, el amor fue uno de los factores que más ayudo a hacerle de las suyas en la vida de Jhon.



Pero aun así ningún acontecimiento fue en la vida de este personajito tan totalmente grande o tan realmente importante que ameritara dejar de construirse como persona y así  perder su identidad, ni aun en el silencio del alma cuando un pedacito de nosotros se va a descansar como su hermano el cual creo yo por cosas del destino y a causa de terceros los deja haciendo que una dureza en el alma de Jhon naciese para que tal vez el dolor no fuera ser el primero en derribar todo lo que hasta el momento llevaba construido por sí mismo. Pero no lloré, no lloré: me reí, y mi mama se extraño de mi comportamiento: “pero si era su hermano”, me dijo. Extraña forma de actuar para su madre tal vez y para cualquier persona que perdiera a su ser querido pero era esa entre comillas indiferencia que Jhon hacía creer para no desfallecer tal vez.


Por ello que siguión estudiando en una escuela rural y detrás de ella fue pasando una tal primaria y un tal bachillerato, en este ultimo Jhon lo describe como un colegio de putos santos, en un colegio de respiraciones hipócritas... y me tocó devolverme a la primaria, como un cangrejo, porque no pude con el bachillerato; realmente siendo la soledad, a esa edad, la causante de su atraso. Afirmaba que todos hablaban con todos; pero él no hablaba con nadie, o mejor: nadie hablaba con él, simplemente lloraba, como siempre, como cuando su madre iba por él a recogerlo de las lágrimas con cara resignada: decía "Usted parece una nena".
De la misma manera no solo recibió golpes de la vida sino los que vinieron por parte de su padre reacciono de esa manera cuando su hijo decidió no estudiar más, allá en tercero de primaria, cuando la soledad empezaba a acosarle y cuando la fealdad de la profesora no ayudaba de a mucho. A pesar de que tuvo que repetir quinto de primaria, el bachillerato le dejó amigos, muchos amigos de los que no me acuerdo, que fueron tan malos conmigo,tan hipócritas, si Salauds... ¡cómo sofrío él en el colegio!: todos se la montaban, y le decían "Guey" porque nunca tuvo novia, nunca, nunca... a parte tenía el cabello largo, que aumentaba el falso homosexualismo.



Pero aun así pese a todo lo que le había ocurrido hasta ese momento pensaba una vez conocido que el mar era es lo más hermoso que he visto, después del alma femenina, la del ángel arriba.
Hoy no vive en una invasión, como antes, pero tampoco subí de estrato... menciona él pero aun así lo que si es más que cierto es que  sin duda alguna  agradece a quien se lo merezca, por su ayuda y aporte a su vida y que de una u otra forma  en su parcial olvido de la infelicidad: a las letras, que tanto amo: Gracias, Gramática; Gracias, Lingüística; Gracias, Literatura; Gracias, Francés...
Así termina Jhon Monsalve su relato de lo que fue y a sido según el su normal vida.



jueves, 21 de julio de 2011

Reportaje: ¿Como debe ser la lectura?

La escritura según lo planteado por nuestro entrevistado el Señor Jesús Antonio Álvarez, debe venir y debe ser vista por el maestro no solo desde el punto de opinión de quienes escriben de ella y sobre ella, sino también debe ser tomada a partir de la experiencia que cada individuo llegue a tener con ella pues debe serse consciente de que manera se esta aplicando ese saber como escritor y la manera como se incentiva y se tiene por iniciativa el ejercer el acto de lectura por si mismo y en quienes se les guía en ese aprendizaje.
De igual manera según lo planteado por Jesús Antonio Álvarez  se debe tener y mantener alguna identidad por y hacia lo que se lee, en el caso de él, son sus cuentos los cuales poseen ciertos rasgos que especifican mas su compatibilidad con el ser humano que es quien lee.
No se aprende a leer solo porque se le mande o porque se le obligue a alguien que lo haga, algunas personas pueden llegar a tener más que un afecto hacia la lectura si realmente al practicar ese acto  aun si se les obliga su relación va mucho más allá que el simple hecho de coger el libro y hacer la lectura de un conjunto de letras que están una detrás de la otra sin poner mayor empeño cuidado y atención por lo que se está realizando afirma Jesús Álvarez incluso se podría afirmar dice él como la relación de unos enamorados los cuales sin importar que pasa a su alrededor establecen un vinculo una burbuja que hace que todo surja mucho mejor pues no solo se leen las letras sino por el contrario es un completo taller de conocimiento.
Por último establece que no se le puede llamar a todo lo que se produce una obra de arte pues no todo lo que puede escribirse hasta en un panfleto genera conocimiento y da saberes a quien lo lee. 

jueves, 17 de febrero de 2011

IMAGEN, UNA HISTORIA Y UN SURGIR EN EL MUNDO DEL SER

Desde hace algún tiempo atrás las imágenes han ido siendo parte de nuestro mundo. Por su parte la imagen visual nació mucho antes que la textual. Un ejemplo de es como los hombres prehistóricos ya realizaban dibujos explicativos con el fin de enseñar a sus hijos los animales y las técnicas por medio de ellos, aun cuando no tenían un alfabeto escrito. Esto refleja la ansiedad que le albergaba al ser humano por explicar la realidad a través de los dibujos, mucho antes mucho antes incluso que de la propia habla.
Los mapas y demás imágenes empezaron a mostrara lo que era en esa actualidad, el mundo en el cual  vivía el hombre. Es ahí donde surge la infografía lo que a nuestra actualidad es la cartografía. Así, al final de la Edad Antigua ya existían mapas que proyectaban un mundo a través de la longitud y latitud. Es por ello que para la edad media los manuscritos y demás textos empezaron a tomar más fuerza en el aprendizaje del hombre.

Ya para el renacimiento se establece un autentico hito en la transmisión de la información gracias a la perfección de Leonardo Da Vinci. El genio italiano realizo esquemas, dibujos e ilustraciones para el lector de sus códices pudiera entender más allá del texto: primeros gráficos informativos, utilización de textos, secuencias, esquemas. En sus trabajos hay mucho más que belleza estética y por ende son mucho más didácticos.  La visualización de la información occidental en la actualidad por su parte es heredera de las formulas empleadas por Da Vinci.
En este tiempo nace también la imprenta quien no solo se dedicaba a imprimir texto sino también ilusiones. Por tanto continúa la tradición expresada en los libros medievales, donde no solo contenían textos para ser leídos sino también imágenes para ser vistas. Esta tendencia continúa en la ilustración que trata de mostrar el saber a través de estas. Es allí en donde el concepto de imagen ya ha tomado un completo auge en la historia del hombre, el cual poseía un aula de clase que se encontraba directamente establecida desde el mundo en el cual vive y está en contante interacción con sus demás habitantes.
En nuestra actualidad para algunos autores este espacio es denominado como “iconosfera”  y es dentro de este universo de comunicación donde las interacciones se establecen entre los profesores y los alumnos.
El alumno por su parte nace con la imagen, pero es ahí donde encuentra su primera dificultad porque nadie le enseña a leer esas imágenes, según lo afirmado por Roman Gubern “se piensa que el niño aprende a leer las imágenes porque ve televisión desde la cuna”. Esto da por sentado que la tecnología desde un principio abarca el aprendizaje de cada uno de los alumnos actualmente. Es aquella que se da en sus hogares y que en algunos casos utilizan de modo acrítico y por tanto reflexivo.
Por ello es importante crear más de una conciencia en la mente de los profesores ya que visto por los últimos estudios realizados a los alumnos, esta totalmente visto que ellos hoy en día se encuentran moldeando su conocimiento en lo que podríamos llamar como una “ escuela paralela” o escuela institucional y es por eso que el profesor debe tener pleno dominio de este nuevo lenguaje basado en una pedagogía de la imagen, la cual debe estar bien cimentada y estructurada para que pueda llegar a cumplir no el objetivo que piensa el profesor debe tener, sino por el contrario el objetivo para el cual fue creada esa pedagogía.
En los últimos años, se han realizados numerosas investigaciones que corroboran el hecho de que nuestros alumnos aprenden hoy más en la escuela paralela que en las escuelas institucionales. Urge por tanto capacitar a los profesores en el dominio de estos nuevos lenguajes haciendo necesaria una pedagogía de la imagen.